Néstor Abad: “Tenemos calidad suficiente para estar entre los ocho mejores”

0
134

EFE.- El gimnasta español Néstor Abad afronta sus segundos Juegos Olímpicos como una de las puntas de lanza de la selección de gimnasia artística, un equipo joven pero en el que tiene mucha esperanza.

 

“Somos un equipo bastante joven y tenemos una proyección muy grande. Ya se vio en el pasado Mundial que hemos dado un salto muy grande a nivel de calidad. Los Juegos Olímpicos pueden ser una competición muy interesante para nosotros, para demostrar que tenemos calidad suficiente para estar entre los ocho mejores países. Eso sería lo ideal,” expresó Abad en una entrevista con la web oficial de Tokio 2020.

 

Dentro de esa juventud que impera en el conjunto español, el de Alcoy es uno de los más experimentados, gracias además a su experiencia previa en Río 2016. El gimnasta aseguró que fue “una de las mejores competiciones” de su vida, pese a que la inexperiencia les pasó factura y no pudo pasar del 19º puesto en barra fija en Brasil.

 

“Fue una competición muy bonita. Clasificar a una competición con la que has estado soñando desde que eres pequeño no hay quien lo pague. Es un sueño cumplido. La verdad que me habría gustado haberlo disfrutado mucho más con el equipo. No pudo llegar a ser por la trayectoria del equipo joven que teníamos, pero lo disfruté muchísimo,” aseguró.

 

 

Optimismo ante el confinamiento

 

A sus 27 años, el alicantino se encuentra en un punto óptimo de madurez en su carrera, pero el confinamiento puso a prueba su paciencia y la de todos los deportistas de élite, que vieron como de un día para otro tuvieron que parar en seco. Para Abad la clave fue “tener mucha paciencia porque no sabes lo que puede pasar,” y recomendó “no agobiarte por querer algo enseguida” ya que ese es el foco de la angustia, “querer hacer algo que no te permiten.”

 

“Al principio fue un poco duro cuando cerraron el Centro de Alto Rendimiento y tuvimos que entrenar en casa. A mí se me hizo bastante pesado porque no sabía lo que iba a pasar, ni cuánto tiempo íbamos a estar… Tuve que organizarme psicológicamente para seguir trabajando,” confesó.

 

Después de tres meses de parón, el regreso tuvo que ser muy gradual, con “un proceso de adaptación de volver a hacer gimnasia,” porque “el cuerpo se resiente muchísimo.” Sin embargo, tras haber superado dos roturas en el ligamento cruzado de la rodilla derecha en 2011 y 2014, el español aseguró que “una lesión es más duro que haber parado por razones sanitarias,” porque “te impide hacer vida normal” y es “una impotencia interna que no puedes solucionar hasta que te recuperas.”

 

“De las lesiones aprendes muchas cosas. Aunque parezca que no, lesionarte te enseña mucho. Aprendes qué has hecho mal, por qué se ha producido eso, analizas cómo mejorar para que no te vuelva a pasar, cambias tu forma de trabajar y amplías tus conocimientos deportivos,” afirmó el gimnasta.

 

 

Los sacrificios del deporte de élite

 

El contrapunto del parón deportivo estuvo en que Abad por fin pudo pasar una larga temporada con su mujer y sus dos hijos, algo que para él fue “un placer” y “muy bonito” porque normalmente su trabajo le obliga a estar “poco tiempo con ellos.” De hecho, la cantidad de tiempo que le exige su profesión hizo que se pierdiera el nacimiento de ambos retoños, y aunque bromeó diciendo “no lo cuadré bien,” lo cierto es que no fue fácil.

 

“El año pasado lo pasé un poco mal porque la clasificación ya la habíamos conseguido y yo solo quería irme a casa, estar con mi mujer, y disfrutar del nacimiento de mi hija. Pero tenía la final de all-around y tenía ese compromiso con mi trabajo. Tenía que estar, pero psicológicamente fue muy difícil para mí,” expresó.

 

La familia ha marcado tanto su carrera que fue el motivo por el que se inició en la gimnasia: por imitar a su hermana mayor. El alicantino recordó que siempre se recuerda “con callos en las manos” y que como le “llamó mucho la atención” lo que hacía ella, que le saca cuatro años, sus padres decidieron apuntarle cuando tenía “tres o cuatro años.”

“Mi hermana siempre ha sido un referente para mí porque ella se ha sacado una carrera de maestra, hace espectáculos en la calle para eventos importantes… siempre se ha trabajado lo suyo y es digna de admirar, la verdad. Es un referente en esfuerzo y el trabajo,” alabó.

Ahora es su hijo mayor, de siete años, el que imita sus pasos en la gimnasia, mientras Abad sigue aumentando su legado de camino a Tokio 2020.

[email protected]