Karina Mendez, peruana a los Juegos Olímpicos juveniles

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Karina Mendez
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Perú.-Aún no termina el colegio, pero ya tiene claro su futuro. La joven Ana Karina Méndez quiere llevar el nombre del Perú a lo alto haciendo lo que más le gusta:gimnasia artística. El primer paso acaba de darlo: clasificó a los II Juegos Olímpicos de Nanjing 2014, en China. Allá competirá con representantes de todo el mundo.

¿Cómo nace tu gusto por la gimnasia artística?

Tenía como 4 años cuando vi a unas chicas hacer ejercicios en barras y vigas en el gimnasio de mi colegio. Me pareció fascinante y como estaba con mi mamá le pedí que me inscriba.

Y desde ahí no te has detenido…

Es un deporte que me exige bastante. Además del colegio, tengo que entrenar 5 horas diarias, incluso domingos. Y, aunque a veces sea agotador, es lo que me gusta hacer y sigo adelante.

Tus padres qué dicen, te deben extrañar en casa…

Es cierto. A veces regreso tarde de entrenar y una vez pasé mi cumpleaños entrenando en el extranjero. Mis padres, si bien están contentos con mis logros, me preguntan hasta cuándo voy a seguir en esto, pues tengo poco tiempo para la familia.

¿Y no has pensado en dejar todo?

Solo pienso en seguir entrenando y mejorar mis marcas. A esto se suma que para representar al Perú se requiere sacrificio, porque uno quiere hacerlo bien. Mi meta es clasificar a una Olimpiada de adultos y ser de las mejores. También están los Juegos Panamericanos del 2019 en el país.

¿Qué nos falta para mejorar en este deporte?

Yo creo que hay un buen nivel. Sin embargo, países como Brasil tienen un Centro de Alto Rendimiento, donde las gimnastas entrenan y viven ahí. Esto es una gran ventaja para ellas.

¿Cuál es tu expectativa con las Olimpiadas Juveniles de China?

Quiero mejorar mis marcas y estar entre las primeras de América. El nivel en el torneo es muy fuerte, pero me iré a entrenar a Cuba con apoyo de la Asociación de Deportistas Olímpicos (ADO) del Perú.

Tu ritmo es puro entrenamiento. ¿Te has lastimado alguna vez?

Sí y es parte de querer hacer lo que me gusta. A los 12 años tuve una mala caída entrenando y me lesioné ambos tobillos. Estuve un mes enyesada sin poder caminar. Fue terrible, pero me recuperé y seguí.

¿Y el estrés?

También es parte de lo que uno hace. En mi caso aparece cuando las cosas no me salen tan perfectas como quiero. Entonces, me tomo un minuto para relajarme y continúo. No me permito perder mucho tiempo.