Esther Colmenares: “La rítmica es el deporte más hermoso del mundo”

En nuestra búsqueda incansable por destacar deportistas latinoamericanos, nos encontramos con la venezolana Esther Colmenares, una ex-gimnastas de Rítmica, el cual hablamos de todo un poco en una pequeña entrevista, su historia, y a que se dedica actualmente, y sobretodo de su proyecto que hoy es tan importante para nuestro desarrollo.

Esther Colmenares, nació en Valencia (VEN) el 30 de Agosto del 1987, actualmente tiene 31 años y vive en Australia, su pasión por la rítmica empezó a muy temprana edad, hoy casada, se dedica a ser Coach de Vida y Deporte e instructora de Fitness.

 

  • ¿A qué edad iniciaste la gimnasia?

Inicie a los 5 años de edad en gimnasia artística, pero debido a mi contextura física, el entrenador sugirió a mi mamá que me cambiase a la rítmica, y eso hizo. A los 7 años ya tenía un aro y un balón en mis manos.

  • ¿Cuándo descubriste que la gimnasia rítmica sería el deporte que te dejaría grandes alegrías?

Para ser sincera, lo descubrí después de que me retiré, cuando me detuve a reflexionar sobre mi carrera y todo lo que había logrado. Hoy en día es cuando más siento alegría y sobretodo gratitud de haber vivido todo lo que viví y sigo viviendo gracias a este deporte.

  • ¿Cuál fue el mejor momento de la gimnasia que viviste?

¡Son muchos! A los 12 años fui campeona nacional en mi país y yo nunca había ganado una medalla nacional antes de eso. También mi primera competencia internacional, fue súper emocionante porque ¡no estaba nerviosa para nada!

Los Juegos Deportivos Nacionales también me dejaron momentos muy gratificantes que compartí junto a mi equipo. Pero he tenido momentos gimnásticos luego de finalizar mi carrera que han sido de los mejores en mi vida, como cuando trabaje de Voluntaria en los Juegos Olímpicos Rio 2016 y en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires 2018, he vivido la gimnasia en otros niveles y eso no tiene precio.

  • ¿Qué fue lo más difícil en tu vida de gimnasta?

Woao… Creo que aprender a lidiar con la subjetividad con la que viene este deporte, las injusticias y los comentarios de mala fe que a veces se reciben, realmente impactan en la autoestima de una persona, especialmente cuando se es tan joven, y es algo en lo que toca trabajar para poder avanzar con confianza en la vida que viene después de la gimnasia. Fui una gimnasta muy insegura y me ponía muy nerviosa antes de competir porque tenía miedo de fallar y del que dirán. Además de ello, el tema de la nutrición adecuada, “la dieta para estar en carne y hueso” fue algo que a mí no se me dio muy bien, y he tenido que aprender a sanar mi relación con la comida y mi contextura física.

  • ¿Cuánto fue el apoyo que te brindaron tus padres?

¡TODO! Inmenso. Absoluto. Magnifico. Nada hubiese podido lograr sin el apoyo de mi papá y mi mamá. No solo apoyo financiero, sino moral, para sobreponerme cada vez que había una derrota, para mantener la confianza en mí, incluso para entender y respetar a mis entrenadoras. Toda mi familia, mis hermanos, mis abuelos, todos se involucraron de una u otra forma para ayudarme a seguir avanzando durante mi carrera y en lo que ha venido después.

  • ¿Por qué dejaste la gimnasia? ¿Abandonaste la gimnasia o ella te abondo a ti?

Yo soy de las que creo que uno se casa con este deporte y es para toda la vida. Decidí finalizar mi carrera deportiva porque ya no estaba alineada con los objetivos y resultados que se esperaban de mí, me di cuenta que ya había dado todo lo que podía dar para cumplir, y ya era el momento de avanzar a la siguiente aventura. ¡Abandono jamás! Seguimos bien juntas, solo que ahora nuestra relación es diferente.

  • ¿Cuál es tu nuevo proyecto después de la gimnasia?

Hoy en día me desempeño como Coach de Vida y Deporte e Instructora Fitness. Trabajo con atletas de alto rendimiento, especialmente gimnastas y ex-gimnastas y los acompaño al logro de sus objetivos deportivos, personales y profesionales. A través de mis redes, yo comparto lo que para mí significa ser un Campeón y la importancia del logro de aquellos sueños que van más allá de las medallas.

  • ¿Es posible ayudar a gimnastas y entrenadores con tu nueva faceta?

¡Por supuesto! Incluso trabajar con el combo completo (equipo deportivo) es incluso aún más beneficioso porque de esa forma se alinean los objetivos, se encuentra claridad y se rema el barco hacia la misma dirección. Más allá de las medallas, como mencione anteriormente, mi trabajo va enfocado al bienestar físico, mental y emocional del atleta y también de su entrenador, porque la presión y el deseo de lograr no es de uno solo, son un equipo y ambos sueñan y quieren ver esos sueños convertidos en realidad.

  • ¿En diferentes aspectos como ves la gimnasia rítmica mundial hoy en día?

Creo que sigue siendo tan hermosa como siempre, honestamente es el deporte más bonito del mundo. Veo cada vez más países nuevos surgiendo, metiéndose en la pelea, así como muchísimas competencias en todas partes y para todos los niveles y esto ayuda a crecer al deporte y hacerlo interesante para los medios de comunicación. Por otro lado, he tenido también la dicha de estar en el tapiz y detrás del telón, y desde mi perspectiva observo un código muy ambicioso con poco enfoque en la salud física de las gimnastas y en las consecuencias que va a traer a futuro el tipo de elementos y dificultades que se deben hacer para lograr una buena puntuación. He estado también en diferentes competencias de elite mundial en donde en algunas ocasiones se olvida que la gimnasta es un ser humano que siente y merece respeto por su trabajo, al final del día es ella quien se pone la medalla.

  • ¿Cómo ves la gimnasia rítmica latinoamericana?

Crecemos y eso me encanta, manteniendo nuestra esencia. Cada vez más arriba y demostrando que aquí también tenemos con qué. Hay equipos que admiro mucho porque aun cuando van a Europa, se asesoran y aprenden, luego regresan a sus países y le ponen su toque al trabajo, y eso es bonito y resalta. Cada vez hay más competencias en el calendario latino, sin embargo, seria genial poder tener más y hacer eventos grandes para que la gente de Europa y Asia vengan a participar, eso sería de gran inspiración y estímulo para nuestras nuevas generaciones.

  • Algún consejo para las gimnastas que hoy desarrollan este deporte.

¡Muchos! Primero diría que el enfoque en el entrenamiento mental es vital, ganamos primero en la cabeza y luego en el tapiz. Construimos la confianza cada día con nuestro trabajo, amando lo que hacemos, hasta los “días malos” porque de ellos también se aprende. A la vida venimos a ganar y a aprender, incluso cuando no hay medallas, se ganan lecciones e ideas para mejorar. ¡Emociónate cada vez que fallas! Porque eso quiero decir que hay algo nuevo para mejorar para la próxima vez. Recuerda también que una excelente relación con tu entrenador es muy importante y se basa en buena comunicación, respeto, y trabajo en equipo, así que ¡Se clara! Expresa con amor y respeto lo que quieres y sientes, y trabajen juntos en lograr sus sueños. Por último, haz tu gimnasia para ti (eso me lo enseño mi mamá), para disfrutarla tú y hacerte feliz a ti misma, somos muy privilegiadas de poder estar en este deporte, así que DISFRUTALO.