Gimnasta

El mítico, Vitaly Scherbo a sus 40 años

vitaly scherbo actualVitaly Scherbo, ex gimnasta bielorruso fue la gran estrella de los Juegos de Barcelona 92, con sus destacadas performances consiguió ganar seis medallas de oro consecutivas y aún hoy sigue estrechamente ligado a la gimnasia artística.
Su destreza fue nata, ya que comenzó a practicar el deporte a los 7 años. Su madre fue la motivadora en la elección de este tipo de ejercicio, el causal se debía según testimonios de ella, en que era un niño súper inquieto y nervioso y así podría canalizar toda su energía logrando un rendimiento satisfactorio.
Su exitosa carrera comenzó en un club local llamado Minsk y más tarde lo enviaron a Moscú, por su emblemático talento. A sus 15 años, ingresó al equipo nacional de la Unión Soviética y en 1989 a metros de triunfar mundialmente, consiguió el 4º puesto en la Copa Chunichi celebrada año tras año en Japón, Nagoya.
En consecuente, un año después participó en sus primeros Campeonatos de Europa en Lausana, Suiza. Trajo consigo tres medallas de oro que obtuvo en las finales por aparatos y un ejercicio de salto puntuado con 10. En el transcurso de ese mismo año, también ganó la competición individual en los Goodwill Games realizados en Seattle. Pero doce más tarde, compitió a un nivel más severo, en los Campeonatos del Mundo de Indianápolis, donde acabó 2º en la competición individual, y solo fue superado por su compañero de equipo, Grigori Misutin.
Pero la competición de su vida y que evidencio toda su talentosa carrera, se originó en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992. De ocho medallas posibles, Vitaly ganó seis y sobresalió como ningún gimnasta lo había hecho antes en una competencia de tal magnitud. Se distinguió en la competición individual y recibió un título mundial en todas las pruebas masculinas: equipo, individual, suelo, salto, caballo con arcos, paralelas, anillas y barra fija. Sus compañeros de fórmula: Grigori Misutin, ganó la medalla de plata y Valeria Belenki, el bronce.
Frente a tanto éxito Scherbo, en 1993 encontró el amor al casarse y tener a su hija Kristina. Con su familia conformada, el seguía dando que hablar al mundo, al seguir dominando la gimnasia a nivel mundial y consagrándose campeón de su único título en competición individual en Birmingham, además de muchísimas más medallas.
Sin embargo, la vida no era fácil a pesar de sus triunfos, la inestabilidad social que se vivía en aquella época en su país lo obligó a mudarse a Estados Unidos, Pennsylvania. Los motivos que se conocieron se debieron a un violento asalto en su casa y en otra ocasión el intento de secuestro a su hija.
La vida del ex gimnasta comenzó a alejarlo de los entrenamientos y competencias cuando en 1996, su esposa sufrió un grave accidente en coche que la condujo a un coma profundo, que duró poco más de un mes. En consecuencia, Scherbo subió de peso y abusó desmedidamente del alcohol, ya que el parte de los médicos que atendían a Irina, le informaron que tenía pocas probabilidades de sobrevivir. Tiempo después, luego de la recuperación milagrosa, ella insistió en que debía volver para competir en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996.
Pero pese al cuadro que presentaba Scherbo, en Atlanta no tuvo una actuación tan destacada como cuatro años antes en Barcelona, pero aún así logró ganar cuatro medallas de bronce en salto, barras paralelas y barra fija: en competición individual acabó detrás del chino Li Xiaoshuang, quien se llevó el oro, y del ruso Alexéi Nemov que consiguió la medalla de plata.
De acuerdo al bajo rendimiento que presentó, decidió retirarse en 1997 con su curriculum más que profesional, y que marcaría toda su vida con 49 medallas: en los Juegos (10), Mundiales (23) y Europeos (16). A un año de su distanciamiento de sus habilidades, abrió su propia escuela de gimnasia en Las Vegas. Dicho emprendimiento lo motivo tanto que había planeado participar nuevamente de los Campeonatos del Mundo de Lausana 1997, pero unos meses antes sufrió un fatal accidente en moto, donde perdió una mano, por lo que puso punto final definitivo a su carrera deportiva.
Actualmente, a sus 40 años vive en Las Vegas, Nevada con su pequeña familia y se dedica a entrenar gimnastas en su propio gimnasio. Según una entrevista que dio a los medios, declara que al margen de la competición, recuerda especialmente la Vila Olímpica, un salón donde jugaban videojuegos y hacían fiestas en las que celebraban sus medallas.
Scherbo reflexiona y afirma que su pasión por la gimnasia no ha disminuido y hoy, en su faceta de entrenador, destaca a un estadounidense que, en su opinión, tendrá mucho que decir en los próximos años; se trata de su alumno más aventajado, Nikita Volovtsky, que solo tiene 12 años.

“Está ganando a chicos de 15. Este tipo de gimnastas solo le llegan a un entrenador una vez en su vida. Es mejor que cuando yo tenía su edad”, ha dicho sobre su pupilo.

Aug 1992:  Vitali Scherbo of the Eastern Unified Nations celebrates winning the Gold Medal for the Individual Combined Exercises in the Gymnastics event at the 1992 Olympic Games in Barcelona, Spain. Scherbo won with 59.025 points.  Mandatory Credit: Shaun  Botterill/Allsport

Aug 1992: Vitali Scherbo of the Eastern Unified Nations celebrates winning the Gold Medal for the Individual Combined Exercises in the Gymnastics event at the 1992 Olympic Games in Barcelona, Spain. Scherbo won with 59.025 points. Mandatory Credit: Shaun Botterill/Allsport

Pero Vitaly Scherbo, además de perpetuar en la memoria de muchos aspirantes al oro o futuros gimnastas de los Juegos Olímpicos deja un real aprendizaje:

“El talento sin trabajo no es nada. Puedes ser talentoso como Dios, pero sin trabajo no significa nada”.

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